Reciclaje de aviones

En el sector aeronáutico, el enfoque circular de “reducir, reutilizar, reparar, reciclar”, se ha reescrito como “rediseñar, reparar, reutilizar, reciclar”, como atestiguan proyectos de aviación verde al estilo del europeo SUSTANair y el Foro de la Aviación Limpia.

Reciclaje de aviones

Para paliar problemas medioambientales se buscan sistemas de aprovechamiento que den una segunda vida a las máquinas que ya cumplieron con sus ciclos de vuelo y merecen algo más que un parking de aviones. Además, más allá del desguace de aviones y la reutilización o reciclaje de sus componentes en uno de los muchos cementerios de aviones, hay una voluntad para que estos gigantes del aire no se queden en las nubes. El turismo, la decoración, el deporte, la vivienda, la hostelería… pueden dar otra vuelta de tuerca al sueño de volar.

Si eres un amante de la aviación, te invitamos a un viaje por aire, tierra y mar.

Vida útil de un avión

La antigüedad de un avión no se mide por sus años sino por sus horas de vuelo, es decir, por los ciclos de aterrizaje y despegue que acumula. En cada uno de esos ciclos, la 

presurización da como resultado un estrechamiento y estiramiento del fuselaje que lo mantiene en constante tensión.

Tanto la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) como la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos impiden volar bajo sus espacios aéreos si las aeronaves no cumplen los rigurosos programas de inspección y mantenimiento, para los que la tecnología blockchaim será la clave, como hablamos en Blockchain, la revolución industrial en internet que transforma la aviación comercial.

Bien, siguiendo con el mantenimiento de los aviones, cada 6-8 años, éstos pasan una complejísima revisión por la que se desarman casi en su totalidad en busca de posibles fallos estructurales en el fuselaje, como grietas, entre otras labores. Este trabajo de mantenimiento, ya de por sí muy costoso, se traduce en importantes pérdidas económicas para los operadores ya que mantiene al avión varias semanas en tierra sin posibilidad de hacer uso del mismo. ¿Qué sucede? Pues que los propietarios adelantan la jubilación del aparato que termina con sus piezas en un cementerio de aviones. Allí se extraen las piezas aprovechables para su reutilización, en un proceso que se denomina “canibalización”.

En fin, aparentemente, las opciones que les quedan a estas grandes máquinas son regresar -tras el mantenimiento-, descansar -por estacionamiento obligado- o morir -en un desguace-.

Cementerios de aviones. Estacionamiento y algo más

Si tenemos una zona desértica extensa, de clima seco, claro, y a buena distancia de ciudades, entonces quizás tengamos cementerios y aparcamientos de aviones donde las aeronaves esperan su turno para ser desguazadas, o descansan debido a la cancelación de operaciones, como es el caso de las realizadas a consecuencia del coronavirus. 

Es célebre el de Mojave, en el desierto californiano, el mayor estacionamiento de aviones de Estados Unidos. Y su homólogo europeo, el aeropuerto de Teruel, que también sobresale por ser un enclave internacional de investigación aeronáutica y espacial.

Este milagro para la reconversión de aeropuertos secundarios, ha alcanzado a otros puntos geográficos españoles, como el de Lleida-Alguaire.

Aunque no solo la rentabilidad de las instalaciones, también el curso de la Historia han llevado a otras zonas a ser lugar dormitorio para aviones civiles y militares y otros dueños del aire, como helicópteros: el colapso de la Unión Soviética derivó en el surgimiento de cementerios como el de Antigua base de Vozdvizhenka o el de la Zona de Exclusión de Chernóbil, en Ucrania. Ahora, la invasión rusa de Ucrania pone en vilo el destino final de estos aviones. Como la pandemia del Covid19 puso a los aviones que buena parte de las aerolíneas aparcaron para no volver a despegarlos. Pero las operadoras no se cruzaron de brazos y llevaron los aviones a los hogares para aliviar la nostalgia por volar.

De este modo, se pudieron adquirir de Lufthansa piezas de sus aviones convertidas en muebles u objetos de decoración. Y Quantas vendió en minutos, y nada menos que por 800 € la unidad, todos los carritos de bebidas pertenecientes a uno de sus Boeing 747 retirados.

Así que “a río revuelto, ganancia de pescadores” que reza el dicho.

Seguir en las nubes. Alojamientos de ensueño para los amantes de la aviación

¿Reservarías plaza en un avión que nunca va a despegar? Cuando conozcas estas propuestas, decididamente la respuesta será afirmativa:

  • Jumbo Hostel en Estocolmo. Un avión Boeing 747 reconvertido en habitaciones privadas, colectivas y una suite de lujo en la cabina del avión. Precios módicos y preciosas vistas al aeropuerto sueco de Arlanda.
  • Hotel Costa Verde-Casa Fuselaje en la reserva Parque Manuel Antonio de Costa Rica. Un Boeing 727 en desuso que fue adquirido por ¡un dólar!. Negocio turístico amortizado. 
  • Hotel Honecker en el aeropuerto Teuge de Ámsterdam. Un viejo Ilushin 18 de la década de los 60’, convertido en un hotel de cinco estrellas. Si quieres sauna, la tiene.

Las estructuras de aviones también albergan restaurantes que completan una oferta hotelera concreta. Si quieres mesa y mantel, una buena opción es el bar-restaurante del Hotel TWA en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York. Connie, el legendario Lockheed Constellation L-1649 Starliner que comenzó a operar en 1958, ha sido restaurado para recuperar la estética y esencia de esa época. Y así se ha convertido, un siglo después, en un salón de cócteles y aperitivos digno de un cuadro de Edward Hopper.

Aviones en el mar. Las mecas del submarinismo

Con la idea de crear arrecifes artificiales y proteger ecosistemas marinos, se han hundido barcos, trenes y aviones. Estos son algunos de los emplazamientos de aviones más interesantes:

  • Boeing 747-400 en Baréin, Golfo Pérsico. La atracción forma parte del Dive Bahrain, que presume de ser el parque subacuático más grande del mundo con un área de 100.000 m2. Sus responsables afirman que el avión hundido es totalmente ecofriendly, sin materiales peligrosos, plásticos o restos de aceites.
  • Airbus A300, en las costas de Kuşadası en Turquía. A 23 m de profundidad yace esta reliquia construida en 1980.
  • Airbus A330, Bahía de Saros en Turquía. La máquina, antes de conocer el fondo del mar, prestó sus servicios para la aerolínea turca Onur Air.
  • Lockheed C-130 Hércules, en Jordania. El aparato forma parte, desde 2017, del paraíso subacuático de Aqaba.

Este beneficio para la vida marina se ha convertido en un atractivo turístico para amantes del buceo, el snorkel y la pesca. Si estás en ese grupo, estos pueden ser tus destinos.

Hasta el infinito y más allá

Allende los mares, la reutilización de aviones cubre otros ámbitos como el de la protección civil, donde encontramos el supertanker Boeing 747 de Delta Airlines, rediseñado para la lucha contra incendios.

Y, finalmente, también hay otros aviones que se reservan para planes culturales, terminando su vida en museos de todo el mundo

En España encontramos dos piezas que recuerdan los inicios de la aviación de cada una de las zonas donde se han ubicado:

  • El Convair 440 Metropolitan, perteneciente al Museo Aeronáutico de Málaga y que fue el primer vuelo chárter en aterrizar en la ciudad, inaugurando así la época dorada del turismo en la Costa del Sol.
  • Avión DC-7 donado al Real Aeroclub de Gran Canaria. Su fuselaje restaurado rinde homenaje a la compañía canaria Binter por su contribución al desarrollo turístico y económico de las Islas. 

Lo hemos demostrado. La aviación también está en sintonía con la economía circular. Los aviones cada vez buscan ser más respetuosos en su construcción, más eficientes energéticamente y medioambientalmente, y con más soluciones para que cuando una aeronave finaliza su utilidad comercial, sea posible darle otra alternativa de uso.

El caso es que la relación entre el rey de los cielos y los humanos se ha convertido en una simbiosis de largo recorrido.

“Solo viajaré en sueños”. Y el sueño de Julio Verne inspiró muchos progresos aeronaúticos. Si ahora soñamos con volar verde, también será posible.

¡Larga vida a los aviones!