beneficios de ser empresa sostenible

Muchos empresarios y empresarias ven la sostenibilidad como algo innecesario y una inversión que se aparta de los objetivos de su compañía. Sin embargo, existen múltiples beneficios de ser una empresa sostenible que incluso desembocan en una ventaja competitiva frente a otros negocios con una mirada menos comprometida.

¿Cuáles son los beneficios de ser una empresa sostenible?

Hay infinidad de razones por las que vale la pena ser una empresa sostenible y, al mismo tiempo, cada vez hay más rechazo, juicio y sanciones hacia los modelos de negocio que no son respetuosos con el medioambiente.

Por este motivo, parece que, a día de hoy, y aún más en el futuro, operar de forma respetuosa con el medioambiente es más importante para el éxito de una empresa, ya que le concede múltiples beneficios.

1. Mejor imagen como empresa

Uno de los beneficios más relevantes que tiene ser una empresa sostenible es la imagen de la misma marca. La importancia de ello radica en que, cada vez más consumidores se fijan en cómo son de responsables los negocios en los que compran bienes y servicios.

Haciendo énfasis en lo anterior, estudios como el del Natural Market Institute (NMI) han hallado que un 58% de los encuestados prefieren comprar en negocios sostenibles. Por este motivo, para ganarse la preferencia de dicho 58 por ciento, es importante que una empresa implemente prácticas comprometidas con el medio ambiente.

2. Uso eficiente de recursos y ahorro en costos

Un paso fundamental para conseguir una empresa sostenible es hacer un uso más eficiente de los recursos. Esto, además de ahorrar toneladas de desechos al planeta, también disminuye los costos mensuales en materiales de producción, electricidad y combustibles, en caso de que el transporte sea necesario.

3. Cumplir con las regulaciones

Las regulaciones medioambientales de la actividad empresarial son cada vez más estrictas y las multas a quienes no las cumplan son más costosas. Sin embargo, de esto deberá preocuparse muy poco una empresa que desde hace años lleva implementando soluciones para ser más sostenible.

Hay que recordar que, pese a la pandemia del Covid19, la UE no se ha apartado de su estrategia de “neutralidad climática”, mejora de la eficiencia energética, aumento sustancial del peso de las energías renovables e imposición de metas para la reducción de gases de efecto invernadero.

4. Menor riesgo

Se ha comprobado que las empresas sostenibles son menos propensas a quebrar o verse afectadas por crisis y/o eventos inesperados. Esto probablemente se deba a que la manera de operar de estos negocios es más eficiente y rentable, y, por lo tanto, pueden sobrevivir con los mínimos recursos.

5. Ayuda a atraer más clientes

Cada vez hay más personas interesadas en que su actividad de consumo no sea perjudicial para el planeta; como se ha señalado, un 58% de los encuestados por el NMI prefieren comprar a quienes menor impacto produzcan sobre el medio ambiente.

Por ello, entre los beneficios de ser una empresa sostenible destaca que es posible apuntar a este nuevo tipo de público cada vez más amplio, sin importar su sector.

6. Más inversores interesados

Si bien los inversores se fijan más en la rentabilidad del negocio, ser una empresa sostenible es un punto a favor con el que se puede atraer mayor financiación. Cabe resaltar, según se ha venido observando, que los negocios comprometidos con el medioambiente reciben más inversión que aquellos que no lo están, precisamente por su visión a largo plazo y por atender la demanda de la sociedad.