avión ecológico

La aviación comercial tiene unos cien años de existencia. Por lo tanto, cien años de emisiones que, en la actualidad, se estima que contribuyen entre un 2 y un 6 % del total generado por la actividad del ser humano.

Entre 2013 y 2018 los gases de efecto invernadero provocados por los viajes en avión aumentaron un 35%, si bien es cierto que un avión fabricado en la actualidad es en torno a un 10% más eficiente que otro fabricado una década atrás.

Las acciones para lograr la recuperación económica reduciendo al tiempo el impacto ambiental, pasan por la tecnología. Los expertos del área no contemplan la posibilidad real de un avión eléctrico con carga y alcance suficientes en al menos dos décadas. Por ello la mirada se centra en los biocombustibles sostenibles.

Este 2021 entra en vigor el acuerdo internacional definido por CORSIA (Carbon Offsetting and Reduction Scheme for International Aviation) en su fase piloto y con carácter voluntario, al que se incorporaron los países de la Unión Europea.

El objetivo del CORSIA es contribuir a los objetivos del Acuerdo de París para hacer frente al cambio climático en el contexto de la aviación internacional y contempla, entre otras medidas, el uso de combustibles sostenibles de aviación SAF.

El SAF cumple los criterios de sostenibilidad social, económica y ambiental, logrando reducir las emisiones hasta un 80% de toda su vida útil. Además, contribuyen a la economía circular al estar fabricados a partir de residuos orgánicos y su uso no precisa de un cambio de motor, siendo compatible su mezcla con combustibles fósiles.

Son la mejor opción para reducir el CO2 de los vuelos aunque su coste es superior al queroseno tradicional. Por eso, en AVIKOR impulsamos la investigación, producción y distribución de combustibles sostenibles a nivel mundial para crear economías de escala que abaraten el producto.